
Deje de desperdiciar su energía térmica
Cuando se calientan las obleas de silicio, cada vatio cuenta.
El problema es que los emisores de infrarrojos convencionales distribuyen la energía en todas direcciones; emiten luz en un círculo completo de 360 grados. Eso significa que la mitad de la energía se utiliza únicamente para calentar el chasis de la máquina, en lugar de las obleas. Es un desperdicio.
Para solucionarlo, utilizamos reflectores recubiertos de oro y tapas de cerámica de alta pureza. De esta manera, forzamos toda esa energía a dirigirse exactamente donde debe ir: directamente hacia abajo.
¿Por qué el oro?
Porque es el material más adecuado para reflejar las longitudes de onda infrarrojas. Utilizamos una capa fina de oro, ya que, a diferencia del aluminio, el oro no se oxida cuando está caliente. Así, no tendrá que lidiar con ese molesto efecto de “nubosidad” después de unos cientos de horas de uso. El oro mantiene su calidad intacta.
El resultado: Se obtiene un flujo de calor mucho mayor en la superficie de la oblea, pero la factura de electricidad sigue siendo la misma.
Los héroes invisibles: Las tapas de cerámica
Estas tapas sirven como puente entre el tubo de cuarzo y los cables eléctricos. Están diseñadas para resistir ciclos térmicos extremos. Evitan la aparición de arcos eléctricos y mantienen al emisor en su lugar. Si la alineación varía aunque sea unos pocos milímetros, se generarán puntos calientes en la oblea. Y los puntos calientes significan piezas dañadas. Nadie quiere eso.
Algunas cosas a tener en cuenta
Estas soluciones son muy eficaces. Se logran tiempos de calentamiento mucho más rápidos, lo cual es genial para la productividad. Pero hay un problema: todo ese calor concentrado ejerce mucha presión sobre el sistema de refrigeración. Si el sistema de refrigeración no es suficiente, es posible que el recubrimiento del reflector se deforme. Revise esto bien.
Hemos diseñado estas soluciones para que puedan reemplazar fácilmente a los componentes existentes en las salas limpias. Puede conectarlas directamente a su fuente de alimentación actual. Asegúrese de ajustar los controladores PID para que respondan más rápidamente. Un último consejo: el oro es blando. Por favor, evite usar productos abrasivos en el reflector. Si se raye la capa de oro, se perderá toda su eficacia.