
Cómo evitar que los calentadores por infrarrojos de su baño se conviertan en un peligro
Colocar lámparas de infrarrojos en el baño puede ser arriesgado si no se tiene cuidado. Hay vapor constante, agua que gotea y alta humedad. Si se utiliza una carcasa estándar, eso solo traerá problemas. Para nosotros, la verdadera batalla se libra justo en el punto donde el elemento calefactor se conecta con la fuente de alimentación.
La lucha contra la humedad
El vapor de agua es algo muy astuto: logra infiltrarse por las grietas más pequeñas de los sellos estándar. Para evitarlo, utilizamos juntas de silicona de alta calidad y carcasas resistentes a la humedad. El objetivo es simple: mantener la electricidad alejada del agua. Elegimos materiales aislantes que puedan soportar el 90% de humedad sin problemas. Porque si esos sellos fallan, se producirá una falla eléctrica, algo que nadie quiere en una ducha.
Calor, frío y vibraciones
Piense en lo que realmente hacen estas lámparas: pasan de temperatura ambiente a una temperatura extremadamente alta en segundos, y luego vuelven a enfriarse. Esa expansión y contracción constantes generan mucho estrés en los cables. Si se utilizan cables baratos o conexiones sueltas, estos terminarán dañándose o quemándose. Una conexión suelta crea un “punto caliente”, donde el aislamiento se derrite y, de repente, su seguridad deja de existir. Nosotros utilizamos cables resistentes al calor y conexiones mecánicas que se mantienen firmes en su lugar.
El difícil equilibrio
Podría pensar: “¡Simplemente, envuelva todo en plástico!”. Pero hay un problema: si se sella demasiado bien el calentador para evitar que entre agua, se atrapa el calor dentro. Los componentes se sobrecalentarán y se dañarán. Es un equilibrio delicado entre la impermeabilización y el flujo de aire. Resolvemos esto utilizando disipadores de calor o carcasas con ventilación; en otras palabras, encontramos una manera de permitir que los componentes electrónicos “respiren”, sin dejar entrar el vapor.
Probamos estas unidades en cámaras de alta humedad para asegurarnos de que no haya fugas de corriente. Pero recuerde: el mejor calentador del mundo no podrá salvarlo si la conexión a tierra de su edificio está mal. Asegúrese de que la conexión a tierra esté correcta antes de encender el aparato.