
Deje de permitir que el ozono arruine su fábrica inteligente
Si está construyendo una fábrica inteligente para la Industria 4.0, no puede tratar el calor como algo secundario. Es una trampa común.
El problema es que las lámparas infrarrojas de onda corta generan ozono (O3) debido a los rayos UV que emiten. En una sala limpia o en una planta digitalizada, el ozono es prácticamente veneno: destruye los componentes electrónicos sensibles y activa alarmas de seguridad que nadie quiere tener que manejar a las 3 de la mañana.
Por eso utilizamos lámparas infrarrojas sin ozono. De esta manera, se evita por completo ese problema.
Cómo funciona realmente
No hacemos nada complicado. Simplemente utilizamos un recubrimiento de cuarzo especial o filamentos específicos que bloquean las longitudes de onda de los rayos UV.
El resultado? Obtiene el calor necesario sin ionizar el aire a su alrededor. Conserva esos tiempos de calentamiento rápidos característicos de las lámparas infrarrojas de onda corta, pero sin los problemas químicos asociados. Sus obleas y sustratos permanecen limpios. Simple.
Conviertiendo el calor en datos
Las fábricas inteligentes dependen de los datos. Pero durante mucho tiempo, los elementos calefactores fueron simplemente bloques de metal que se calentaban.
Hemos cambiado eso. Nuestros sistemas infrarrojos están diseñados para comunicarse con su software. Al conectar estas lámparas a fuentes de alimentación controladas por PLC y controladores PID, puede ver lo que está sucediendo en tiempo real. Puede monitorear la potencia y las gradientes de temperatura en tiempo real. De repente, su zona de calentamiento deja de ser solo una herramienta y se convierte en un punto de datos. Si una lámpara empieza a deteriorarse o si la potencia varía, usted sabrá antes de que se convierta en un problema grave.
Las compensaciones necesarias
La emisión de energía infrarroja de alta densidad representa una carga real para sus equipos. Estas lámparas son rápidas, pero el calor generado es intenso. Puede dañar los soportes de montaje y dañar los cables si no tiene cuidado.
Debe asegurarse de que sus sistemas de refrigeración sean lo suficientemente robustos para manejar el calor que emanan las lámparas. Si la refrigeración falla, las cosas se vuelven graves rápidamente: hablamos de marcos deformados y conectores quemados.
La mejor forma de manejar esto es conectarlo todo a una red sincronizada. Esto permite que el calor se distribuya uniformemente por toda la fábrica, permite mantener un tamaño reducido y aumenta su capacidad de producción.