
Los baños son, en esencia, cámaras de tortura para los dispositivos electrónicos. Hay vapor abundante, humedad constante y, de vez en cuando, gotas de agua que caen sobre ellos. La mayoría de los calentadores convencionales no resisten esto: se dañan o se oxidan antes de que se pueda aprovecharlos durante un año entero.
Por eso, hemos diseñado nuestros calentadores de espejos de manera diferente.
Ya no es necesario limpiar el espejo
Todos hemos pasado por esta situación: salimos de una ducha caliente y el espejo está cubierto de niebla blanca. Al final, tenemos que limpiarlo con una toalla, lo que solo hace que aparezcan manchas por todas partes.
Nosotros utilizamos luz infrarroja de onda corta para solucionar este problema. En lugar de usar algún tipo de recubrimiento químico que se descama después de unos meses, este método simplemente calienta el cristal. De esa manera, la superficie permanece lo suficientemente caliente como para que el vapor no se adhiera a ella. Al entrar, el espejo ya está completamente claro. Es simplemente más fácil.
Evitar que entre agua
El agua es el enemigo aquí. Si una sola gota llega al terminal incorrecto, todo se arruina. Para evitar esto, hemos invertido mucho esfuerzo en el sellado. Utilizamos juntas de silicona y carcasas herméticas para que la humedad permanezca fuera. Si el agua llega a la carcasa, simplemente se acumula en forma de gotas y se cae.
También hemos pensado en los componentes electrónicos. Utilizamos aleaciones tratadas para los soportes, porque, honestamente, el acero barato se oxida fácilmente en un baño lleno de vapor. Nuestros dispositivos permanecen limpios y sólidos.
El equilibrio adecuado
Aquí está la parte difícil: se quiere que el espejo esté claro, pero también se quiere evitar que se rompa. Si se aplica demasiado calor a un trozo de vidrio delgado, este puede agrietarse debido a la tensión. Es un equilibrio delicado. Hemos dedicado mucho tiempo a calibrar la potencia de los calentadores, para que el vidrio permanezca cálido y claro, sin correr riesgos.
Una última cosa: por favor, utilice un enchufe GFCI. Nuestros calentadores están diseñados para resistir las condiciones extremas, pero la red eléctrica de su casa podría no serlo. Tener un sistema de seguridad adecuado es algo muy importante cuando se mezclan electricidad y agua.